Los medios de comunicación occidentales –y en menor medida, los analistas e investigadores- guardan una especial carencia a elucubrar sobre la familia Kim y en especial, en torno a dos mujeres: su esposa, Ri Sol Ju y su hermana Kim Yo Jong. A ello se ha unido una mujer ajena a la familia, de profesión cantante y a la vez dirigente política de segundo o tercer nivel, Hyon Song Wol.

Las elucubraciones sobre ellas se han reforzado en 2020 y han seguido en 2021: la ausencia de su esposa de la vida pública –en este mes de enero ha hecho un año que no hay fotos en público o privado de Ri Sol Ju, el papel político en teoría ascendente de Kim Yo Jong y la función institucional de Hyon Song Wol.

Creemos que todas las informaciones y teorías, en ocasiones “conspiranoides” sobre alguna de estas mujeres –en especial Kim Yo Jong- se basan en puras conjeturas, pues la ausencia de informaciones contrastables es casi total. Nadie sabe cuando nació Ri Sol Ju ni su edad y si tiene hijos; lo mismo en cuanto a la hermana Kim Yo Jong. Aún más desconocida es Hyon Song Wol.

Desde que se celebró el 75º aniversario del Partido del Trabajo de Corea en octubre de 2020, se han reiterado con más fuerzas todo tipo de rumores, a menudo contradictorios, sobre el papel, función o statu quo de las tres “mujeres” de Kim Jong Un. De hecho, el 8º Congreso celebrado en enero ha sido de nuevo referente para afirmar que Kim Yo Jong ha perdido fuerza o poder, en una nueva espiral de rumorología.

Veamos, pues, a que nos debemos enfrentar en un análisis que nos permita algunas referencias posibles sobre Ri Sol Ju, Kim Yo Jong y Hyon Song Wol. Teniendo en cuenta, fundamentalmente, que no hay analista, diplomático o investigador que pueda afirmar que haya mantenido ningún tipo de relación personal, conversación o contacto con ninguna de las tres y los que si lo han podido hacer –diplomaticos chinos o norteamericanos en las visitas de Kim Jong Un al extranjero- mantienen por lógica un absoluto mutismo.

Las esposas de los líderes de Corea del Norte.

Las esposas de Kim Il Sung y Kim Jong Il tuvieron un papel muy secundario. Incluimos en esta consideración a la esposa oficial, a las esposas o parejas oficiosas o aquellas que podemos deducir que tuvieron una relación y quizá descendencia. De hecho, tanto uno como otro se caracterizaron por tener una lista nada pequeña de mujeres compañeras a lo largo de su vida.

Si bien a lo largo de la historia entre 1945 y 2011, las esposas y amigas de los dos primeros líderes jugaron un determinado papel, a veces importante –aunque jamás al nivel de la esposa de Mao Ze Dong o de Elena Ceausescu-, sólo una ha pasado a la historia y se ha integrado en el panteón de la familia Kim: en concreto, Kim Jong Suk, una campesina elevada a los altares de guerrillera antijaponesa y que falleció prontamente en septiembre de 1949. Considerada, hoy, como la “madre de Corea” y “heroína de la lucha antijaponesa”, tiene su propio culto a la personalidad, pero siempre a la sombra de su marido, Kim Il Sung. Las restantes esposas, amigas o concubinas de este líder o de su hijo Kim Jong Il no han logrado integrarse en la primera fila –ni en la segunda o tercera- de la familia Kim. Hoy por hoy, solo Kim Jong Suk puede ser nombrada o exaltada y se ha reconstruido una historia en torno a ella difícilmente creíble cuando no ficticia.

Un largo etcétera de mujeres rodearon en vida a Kim Il Sung y Kim Jong Il. En cambio, para Kim Jong Un no se le conocen, de forma pública y contrastada, otra mujer a su lado que Ri Sol Ju.

Cuando Kim Jong Un ascendió al poder en los últimos días de diciembre de 2020, se desconocía si estaba casado y tenía hijos. Tres elementos conforman lo que debe ser un “hombre y líder” en la sociedad norcoreana: tener esposa, tener hijos y ser de edad media o madura. Los solteros, sin hijos y jóvenes deben hacer un recorrido forzoso para ser “alguien” ya no sólo en la sociedad norcoreana sino en el día a día, con la familia, amigos y colegas de trabajo. En 2011, Kim Jong Un no cumplía –o no lo parecía- ninguno de los requisitos exigibles, aún más cuando pasaba a ostentar la Jefatura del Estado.

Pocos meses después, apareció en escena Ri Sol Ju, sorpresivamente, acompañando a su marido en una visita oficial en el interior de Corea del Norte y así se anunció en los noticiarios. Sin mayor dato, toda la ciudadanía asumió que su Líder cumplía uno de los elementos imprescindibles para ser un “hombre fiable” en la sociedad norcoreana: estar casado. Falta un segundo elemento: ser padre, lo que a 2021 sigue siendo una incógnita, aunque parece que sí lo es.

A nuestro juicio, los medios de comunicación elucubran más de lo que hay y ello ha sido especialmente evidente en la etapa de Kim Jong Un. La razón es evidente: la etapa del actual dirigente es ya plenamente la de la radio y la televisión –a diferencia de Kim Il Sung- y la apertura de Corea del Norte al exterior es más significativa –a diferencia de Kim Jong Il-. Una sociedad extremadamente patriarcal que, sin embargo, en pleno siglo XXI ha optado por una tímida presencia femenina junto al máximo dirigente, pero sin apenas otros elementos femeninos en el Partido y el Estado, y por supuesto en el Ejército.

Ri Sol Ju asume así, salvando las distancias, un cierto papel al que se le dio a Raisa Gorbachov, la primera dama soviética que también por vez primera en la historia de la Unión Soviética tuvo un protagonismo público, acomodándose a los nuevos tiempos comunicativos. Claro está que ni Kim Jong Un es Gorbachov ni Corea es la extinta URSS.

La esposa de Kim Jong Un: Ri Sol Ju.

Se desconoce casi todo sobre Ri Sol Ju. En 2021, sólo consta su aparición pública en los actos de Año Nuevo lunar de enero de 2020 y desde entonces, no hay más noticias de ella; hay que acudir a sus actos públicos anteriores a enero de 2020 para poder aproximarse a su figura.

No es la primera vez que acontece; en 2016 estuvo nueve meses “desaparecida”. Las teorías son diversas: embarazo y parto de algún hijo/hija o bien, durante 2020, cuidar su salud ante la pandemia del Covid-19, oficialmente inexistente en Corea del Norte, pero a buen seguro un temor para la máxima dirigencia del país.

Si diéramos por cierto que nació en septiembre de 1989 –como algunos estudiosos indican-, cumplirá en 2021 los 31 años. También se supuso que contrajo matrimonio en 2009, esto es, cuando ya había sido ungido líder sucesor pero no conocido como tal por la ciudadanía, sino en exclusiva por el círculo más directo de su padre Kim Jong Il. Ello supondría que desposó con apenas veinte años, algo no inverosímil, pero sí quizá fue un enlace político impulsado por su padre Kim Jong Il, que quería a su hijo heredero cumpliendo el requisito del matrimonio.

Presentada en sociedad en 2012, desde entonces rumores diversos le atribuyen un pasado peculiar. Frente a la presunta historia de guerrillera de Kim Jong Suk como esposa de Kim Il Sung, a Ri Sol Ju se dice que era miembro de la banda musical Pochonbo, aunque ello es más bien incierto. Oficialmente, es la esposa de Kim Jong Un sin mayores atributos, sin ostentar ningún cargo oficial y tampoco sin referencia alguna a su vida pasada.

¿Qué papel real tiene Ri Sol Ju? A nuestro juicio, en absoluto el papel de dirigente con voz propia, como sucedió en el pasado con algunas esposas de los máximos dirigentes. En esta lógica, Corea del Norte sigue la tradición de los países comunistas, en que el papel de las esposas de los máximos dirigentes era una incógnita.

Los rumores en la prensa surcoreana pasan por que su relación amorosa con Kim Jong Un se remonta a la infancia y que su vínculo se retrotrae a la adolescencia; en otras fuentes se indica que Kim Jong Un optó por ella como esposa cuando ella actuaba en un concierto. También se afirma que ha recibido algún tipo de formación universitaria en la Universidad Kim Il Sung.

Es conocida desde el 5 de julio de 2012 cuando apareció sorpresivamente y sin previo anuncio ni justificación en un concierto junto a su esposo. Fue un giro de guión: las esposas de Kim Il Sung y Kim Jong Il no asumían un papel de “primera dama” como sí lo ha hecho Ri Sol Ju. 

Sin duda, el matrimonio aporta a Kim Jong Un solidez, madurez y experiencia, siguiendo la tradición patriarcal coreana. De hecho, es denominada “respetada Primera Dama” desde 2018. Posiblemente una definición asumida antes de los encuentros de Kim Jong Un con Donald Trump y otros dirigentes, fijando así un statu quo de mayor normalidad, al nivel que ostentan las esposas de los dirigentes con los que Kim Jong Un se ha entrevistado.

Ri Sol Ju destaca por su permanente elegancia, muy del gusto de la élite norcoreana pero quizá no tanto de la población que a menudo tiene dificultades para acceder a una alimentación correcta o a un tratamiento médico. Posiblemente no haya mucho misterio tras su figura: es una esposa elegante al lado del líder norcoreano en un país profundamente patriarcal. Quizá fruto de un acuerdo matrimonial para mantener el linaje de la familia.

Ri Sol Ju ha brillado con luz propia junto a la esposa del presidente surcoreano Moon Jae-in o de la esposa de Donald Trump. Apostamos por una estrategia de marketing norcoreano muy en línea de los dirigentes occidentales. Así, Ri Sol Ju ha estado presente en visitas al extranjero cuando su esposo se ha reunido con un dirigente en que comparecía su esposa. La “camarada” y “respetada primera dama” Ri Sol Ju, quizá con un cierto pedigrí por ser hija de un profesor y una doctora y quizá también con formación musical aprendida en China, aporta un “glamour” inhabitual en la sociedad norcoreana e incluso entre la élite. 

No obstante, no nos consta declaración pública alguna de Ri Sol Ju, discurso de ningún tipo ni tan siquiera algún mensaje escrito a la población. No hemos localizado a ningún diplomático que indique que ha hablado con ella y si lo ha hecho, ello está guardado bajo absoluto secreto. Es imposible saber lo que Ri Sol Ju piensa y posiblemente seguiremos así durante años, cuando no incluso décadas. Quizá el camino que seguirá Ri Sol Ju será el mismo que las esposas de Kim Jong Il o de los dirigentes soviéticos, con la excepción de Gorbachov.

No parece, desde 2012 a 2020 que su función vaya más allá. Sin duda, deberá dar hijos a su esposo, para continuar la estirpe, imprescindible hoy por hoy para mantener el linaje e incluso preparar, en las próximas décadas, la sucesión, aunque para ello falta un tiempo imposible de prever y los acontecimientos en los próximos treinta o cuarenta años, son imprevisibles. Un dato sin duda importante será cuando su hijo –o hija- se presente en “sociedad”, algo que no ha acontecido hasta el momento. El ex jugador de baloncesto Dennis Rodham afirma que el matrimonio tiene, cuanto menos, una hija, pero nadie la ha visto. Muy posiblemente, desde 2012 –o antes, si el matrimonio aconteció en el 2009- debe existir ya descendencia y esta, nos parece, es la función esencial presente y futura de Ri Sol Ju: ser la “madre” de un futuro dirigente norcoreano, a ser posible varón y ser quién lo críe en los impenetrables muros del Palacio de Pyongyang.

La hermana de Kim Jong Un: Kim Yo Jong.

Pérfida, malvada, cruel, hermosa, inteligente, número dos del régimen, “hermanísima”, amiga íntima de Kim Jong Un, sucesora en caso de fallecimiento de su hermano, dirigente del Partido, conspiradora y asesora y enero de 2021, dada por defenestrada para luego volver a reaparecer: todos estos y más calificativos ha recibido Kim Yo Jong, hermana menor de Kim Jong Un, posiblemente nacida en septiembre de 1987.

Junto a su hermano de sangre, acreditan los dos una significativa juventud, algo que rompe los cánones del poder en Corea. Pero precisamente el “linaje de sangre” aquí asume un elemento importante, quizá clave: es la hija más joven del fallecido padre Kim Jong Il y, por tanto, su abuelo fue Kim Il Sung.

No hay biografía pública de Kim Yo Jong, aunque sí declaraciones escritas, especialmente en el año 2020 y una durante el 8º Congreso del PTC celebrado en enero de 2021. Algunos biógrafos occidentales afirman que estudió junto a su hermano en Suiza entre 1996 y 2000 y luego en Pyongyang también la carrera de informática.

Claramente ostenta el linaje directo de sangre de ser nieta e hija de los dos primeros dirigentes de la República norcoreana. Además, también se afirma que su esposo es Choe Song, hijo de Choe Ryong-hae, que ostenta en 2020 un relativo puesto de número 2 del régimen. Otros datos lo desmienten. Tampoco se conoce si tiene hijos –se le atribuye un embarazo en 2015-.

Del seguimiento que hemos efectuado de Kim Yo Jong, la primera constancia pública política fue en septiembre de 2010, en vida de su padre, apareciendo junto a la que fue quinta esposa –o amante- de Kim Jong Il, esto es Kim Ok. Luego volvió a estar presente en el funeral de su padre en diciembre de 2011.

Es en el 2012 cuando aparece ya de manera relativamente relevante y así progresivamente, siempre calificada como “alta funcionaria” o “dirigente”. A 2020 parecía evidente que ha asumido responsabilidades de alto nivel en el Partido del Trabajo y que casi con toda seguridad es subdirectora –directora, de facto- del estratégico Departamento de Propaganda y Agitación del Partido, al menos desde noviembre de 2014. Ha sido miembro suplente del Politburó del Partido y, en gran medida parece asumir el papel que tuvo en su momento Kim Kyong-hui –tía de Kim Jong Un y hermana del fallecido Kim Jong Il-. En enero de 2021 se le atribuye un paso atrás en la jerarquía e incluso algunos analistas vaticinaron su “caída en desgracia”. Luego reapareció en el Congreso. Como afirma Michael Madden (38north.org, 22-1-2021), no debemos equivocarnos: “Kim Yo Jong permanece en el “cuadro” –“Kim Yo Jong stays in the picture”-

Su mayor proyección pública se constató en febrero de 2018 cuando asistió en Seúl a la apertura de los Juegos Olímpicos de Pyeongchang, siendo la primera vez en la historia en que un miembro de la familia Kim visitaba Corea del Sur. Allí tuvo un encuentro con el presidente Moon Jae-in y compartió palco con el antiguo vicepresidente de EEUU, Mike Pence.

Durante 2020 ha sido recurrentemente citada por los medios de comunicación, incluso norcoreanos, aunque en este último caso jamás se indica que es hermana del máximo dirigente. Ha asumido un determinado papel de punta de lanza en las relaciones con Corea del Sur, con escritos muy agresivos publicados en el órgano oficial del Partido (Rodong Sinmun). También se le ha atribuido un supuesto control del país durante los periodos en que Kim Jong Un no se mostraba en público. Los adalides de las teorías conspirativas le atribuyen la posibilidad de ser la sucesora de su hermano si este falleciera, mientras otros desdeñan esta posibilidad por su condición de mujer. Dado las reglas de juego del régimen de Pyongyang, nos parece un acierto la reflexión de Madden: no será antes de diez años en que podremos ubicar a Kim Yo Jong como alternativa o no para el futuro del régimen.

A nuestro juicio, de las tres mujeres que rodean a Kim Jong Un, es su hermana Kim Yo Jong un elemento clave, pero la dimensión de su poder e influencia es desconocida. Las calificaciones son numerosas: desde ser la real número dos del régimen a ser una asesora de importante nivel pero sin mayor significación en la patriarcal Corea del Norte.

La sociedad norcoreana es consciente que Kim Yo Jong es hermana del actual líder e hija de Kim Jong Il, pero ello no consta en los documentos oficiales y jamás se hace referencia a su linaje de sangre, que se origina en su abuelo Kim Il Sung.

Durante el 2021 Kim Jong Un alcanzará diez años de gobierno y durante este tiempo, casi siempre ha habido una presencia de su hermana, que ha madurado personal y políticamente junto a su hermano. Su gran ventaja es que no pueden atribuírsele veleidades de reemplazar a Kim Jong Un y es casi imposible que se visualice una lucha entre ellos por el poder, lo que le asegura un papel relevante en el futuro o, si cae en desgracia, un acomodado ostracismo. 

En todo caso, más allá de sus escritos publicados en el 2020, no consta conversaciones u opiniones de Kim Yo Jong, es imposible conocer nada de ella y, a principios de 2021 se desconoce casi todo de su vida personal: fecha de nacimiento, edad, esposa, hijos y los reales cargos que ostenta y por supuesto, la influencia que tiene sobre su hermano y en el régimen. Ciertamente, deberemos esperar con paciencia para conocer qué función le otorgará el futuro.

Una relativa incógnita: la cantante y dirigente política Hyon Song Wol.

Nos resistimos a referirnos a Hyon Song Wol como una de las “mujeres” de Kim Jong Un. Si algún lector se dirige a Wikipedia comprobará que se le atribuye la condición de “cantante de música pop” y “dirigente político”. No obstante, en algunos think tank se le atribuye esta condición política, como en 38north.org, quizá para insuflar un poco de “color” en la patriarcal y masculinizada estructura del poder de Corea.

Si acaso ha asumido una importancia es porque se le atribuye el carácter de ex amante de Kim Jong Un, otra suposición incontrastable. En teoría, ambos se conocieron de muy jóvenes y por el año 2000 habrían iniciado un noviazgo que fue rechazado por su padre. Luego habrían reiniciado la relación en el 2011, fallecido este último, pero ello casa mal con el matrimonio con Ri Sol Ju, ubicable –quizá- en 2009.

No obstante, hay dos elementos que parecen no ser tenidos muy en cuenta sobre ella; sin negligir que ciertamente su aparición pública como cantante llamara la atención a un joven Kim Jong Un y que su atractivo físico fuera un reclamo, parece que Hyon Song Wol no guarda relación alguna con el linaje de sangre de la familia Kim ni, tampoco, parece descender de los militares y políticos que acompañaron desde 1948 a su familia. Por tanto, es muy extraño una relación personal con futuro de matrimonio según las reglas de la más alta élite norcoreana.

El segundo elemento, nada menor, es la edad. Hyon Song Wol nació –quizá- en 1972. Kim Jong Un posiblemente en torno a 1984. Si ello es así, ella es doce años mayor que él y por tanto, su presunto idilio en el 2000 era entre un muchacho futurible dirigente de 16 años y una mujer cercana a la treintena. Algo inimaginable entre las costumbres norcoreanas, incluso de la élite. Un posible matrimonio nos parece que era imposible, una relación amorosa factible. Pero la “recta” línea de la historia fue otra y el matrimonio de Kim Jong Un aconteció con Ri Sol Ju, más joven que él, siguiendo así los cánones escritos en Corea del Norte: el hombre debe ser de más edad que la mujer.

En todo caso, a 2021 sí parece que Hyon Song Wol ostenta un cargo relevante en el Partido, pero en el ámbito artístico y de la escena cultural. Pero se nos hace especialmente extraño que en la más alta élite de Pyongyang y en el cerrado círculo de la familia Kim, con dos mujeres unidas a Kim Jong Un por linaje matrimonial (Ri Sol Ju, y con posibles hijos con su esposo) y de sangre (Kim Yo Jong), la cantante dedicada a la política Hyong Song Wol ostente alguna posibilidad más allá de caminar por los aledaños del poder y gozar de alguna influencia en un mundo dominado completamente por los hombres.

¿Qué conclusión podemos aportar a estas consideraciones? Fundamentalmente Corea del Norte es una sociedad muy patriarcal, en donde el papel de la mujer, en la escena política, es muy escasa. No es irrelevante, pero casi. Y entre la más alta élite dirigente, sólo sobresale con perfil político Kim Yo Jong, hermana del máximo dirigente y miembro de la familia, nieta de Kim Il Sung. Más allá de esta última afirmación, todo los demás pueden ser conjeturas que quizá se cumplan o muy posiblemente queden en papel mojado.

Observatorio 9-B de Estudios Norcoreanos,

1 de febrero de 2021.

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